Una de las características que marcan nuestra sociedad es la insatisfacción. Hay personas que a pesar de que pasa el tiempo siguen igual de insatisfechas, a veces se han logrado metas importante y a pesar de esos logros, el sentimiento fuerte de que falta algo, sigue existiendo en el corazón, les falta de contentamiento.
Particularmente en nuestra sociedad materialista y consumista padecemos esta insatisfacción. Hay anuncios con extraordinaria mercadotecnia, que nos llevan a pensar que si tenemos ese producto, si tenemos acceso a ese servicio, entonces colmaremos todos nuestros anhelos.
¿Cuál es el secreto para estar satisfechos? Les comparto lo que dice Filipenses 4.10-13: “No digo esto porque esté necesitado, pues he aprendido a estar satisfecho en cualquier situación en que me encuentre. Sé lo que es vivir en la pobreza, y lo que es vivir en la abundancia. He aprendido a vivir en todas y cada una de las circunstancias, tanto a quedar saciado como a pasar hambre, a tener de sobra como a sufrir escasez. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”. El apóstol Pablo nos dice que es algo que se aprende, es decir no es algo natural, no es algo espontáneo, no es por el hecho de tener muchas cosas materiales, no es porque las circunstancias a nuestro alrededor. Es algo que se aprende.
No es algo que se pueda dar de manera inmediata y que una vez que lo logramos ya no hay que trabajar en ello, es una experiencia que nos lleva a trabajar toda la vida en cada una de las etapas de la vida. Por eso Pablo menciona “He aprendido a estar satisfecho”. El contentamiento es algo que se aprende, ¿Ya lo aprendió? El apóstol Pablo, guiado por Dios nos enseña cuatro cosas específicas para aprender a ser personas satisfechas.
Primero, hay que evitar compararnos.
Las comparaciones siempre son negativas. En relación a las cosas habrá personas que tengan más y personas que tengan menos.
2ª Corintios 4.18 dice: “no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas”.
Nuestra cultura, el mundo, piensa, y nosotros somos parte del mundo, varias cosas que son lógicas pero no por eso son verdad.
• Para ser feliz debo poseer todas las cosas que los demás tienen. Esto ha hecho a muchas personas caprichosas.
• Para ser feliz debo ser una persona que agrade a todos los demás. La realidad es que no hay una sola persona que pueda agradar a todos, alguien nos va a desaprobar. Ni siquiera el Señor Jesús fue aprobado por todos. No se necesita tener la aprobación al 100% para ser felices.
• Para ser feliz debo tener un poco más de recursos. Es conocida la expresión de Howard Hughes, cuando le preguntaron ¿Cuánto necesita para ser feliz? Y el respondió: “Solo un poco más”.
En 1ª Timoteo 6.6-8 el apóstol Pablo nos resume perfectamente la idea del contentamiento, y nos dice que es algo grande. “Es cierto que con la verdadera religión se obtienen grandes ganancias, pero sólo si uno está satisfecho con lo que tiene. Porque nada trajimos a este mundo, y nada podemos llevarnos. Así que, si tenemos ropa y comida, contentémonos con eso”. Las cosas materiales son temporales, son efímeras, hay que aprender a disfrutarlas pero jamás deben ser la base para nuestra felicidad, evitemos el compararnos. No se obsesione con las cosas materiales.
Segundo hay que aprender a ser flexibles.
No hay nada seguro o permanente en este mundo únicamente el cambio. Es difícil que en nuestras vida todo salga de manera rutinaria, en la vida de la mayoría siempre hay sorpresas, contratiempos, cosas que no salen como queremos, ni en el tiempo que queremos. Así es la vida. Por eso una de las cosas que Pablo menciona como importantes para ser personas satisfechas y contentas tenemos que aprender a ser flexibles, con la capacidad de hacer ajustes.
Pablo dice, hay épocas buenas y hay épocas malas, independientemente de cómo están las cosas yo estoy contento. Créalo y convénzase que usted puede ser independiente de las circunstancias, usted puede estar por encima de las circunstancias, aún teniendo hambre usted puede ser feliz.
Pablo estaba viejo, en la cárcel, sin amigos y feliz. Usted y yo podemos decidir: No importa que me lastimaron o me menospreciaron, no importa que Dios nos ha suplido mi necesidad como yo le deseo y en el tiempo en que lo deseo, no importan la enorme cantidad de problemas y dificultades que he tenido que enfrentar, yo he decidido estar contento. “Yo he decidido que la gente no controlará mi gozo, las circunstancias nos van a determinar mi paz, bajo cualquier circunstancia, descansaré en Dios.
Hay tres tipos de circunstancias:
• Las que podemos controlar.
• Las que podemos controlar con mucho esfuerzo, valentía y dedicación. En estas circunstancias lo que necesita es levantarse y hacer algo para tener el control de las circunstancias.
• Las que no podemos controlar. Aquí en donde se necesita relajarse y confiar en Dios.
El punto fundamental de esta enseñanza es que usted se hace flexible, o se quema, se estresa. ¿Cuál es la clave para aprender a ser flexibles? Una de las claves es que usted y yo tengamos un buen sentido del humor, que aprendamos a reírnos, a bromear, a tomar por el lado amable aún los problemas, y las dificultades de la vida, esa es la demanda de la vida.
Noviembre 23rd, 2011 at 23:05 pm
es el primer correo en envio tengo 40 años no sabia como hacerlo pero me anime porque ustedes a traves de su programa me ha motivado a sentirme feliz ,.porque me sentia muy sola y triste.perohoy me siento mejor muchas gracias por su programa,los quiero mucho que dios los bendiga.