El Salmo 28.7 dice: “Jehová es mi fortaleza y mi escudo; En él confió mi corazón, y fui ayudado, Por lo que se gozó mi corazón, Y con mi cántico le alabaré”. Cualquier persona que deposita su vida en las manos de Dios, aun en medio de las circunstancias más difíciles puede expresar esta seguridad.
Usted no necesita sus temores. Hay quienes se han acostumbrado tanto a vivir llenos de miedos y temores, que actitud llega a formar parte de su vida, es algo que los caracteriza. Pero inclusive se sienten a gusto con esos temores que han experimentado por años. Parece ilógico y efectivamente lo es, pero el punto es que reaccionar con temor se ha convertido en una fuente de seguridad de las personas, obviamente una fuente falsa de seguridad. Lee el resto de esta entrada »
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